Metal Extremo: 30 años de Oscuridad. El concepto de “extremo” y cultura musical

Portada del libro “Metal Extremo.30 años de Oscuridad”

Aunque no tenga , en principio, mucho que ver con el cuerpo, esta entrada va dedicada, primero, a un género musical que personalmente me apasiona y segundo a una obra imprescindible para conocer los devenires musicales y culturales de finales del siglo XX.

Ante todo agradecer la amabilidad y enorme talento del autor, Salva Rubio, que se ha enfrentado a la titánica tarea de resumir en un intenso libro toda la esencia del Black Metal mundial acercándo al público neófito y entendido, de una manera muy agradable, clara, fluida y muy estimulante.

“Metal Extremo.30 años de Oscuridad (Editorial Milenio, 4 Ed.)realiza un exhaustivo recorrido por los últimos 30 años del género no es nada tedioso (aún y la voluminosidad de la obra), y se organiza por subgéneros (black metal, death metal, gothic metal,etc) y el autor cuida muy mucho el introducir al lector en la idiosincrácia, tanto técnica, como estilística y estética, de cada uno de los estilos analizados. Las referencias a grupos son, personalmente, muy valiosas y necesarias, pues aparte de refrescar memoria (sobre todo a los que nos pilló un poco el renacer del género a finales de los 80 y principios de los 90) presenta al lector una gran cantidad de grupos apenas conocidos, o desconocidos, lo que hace que la lectura sea muy amena, pues enseguida uno siente la necesidad de bucear por internet para conocer a esas bandas.

Creo que es una obra imprescindible, a la altura de otras ya necesarias y muy apreciadas en los círculos “blackmetarleros” como el ensayo fotográfico de Peter Beste “True Norwegian Black Metal” o “The cult never dies” de Dayal Patterson, recomendable tanto para los que quieren rememorar esta subcultura y los neófitos que sienten curiosidad por conocerla. El concepto de “extremo”, como vemos, se convierte en un elemento vinculante entre muchas de las subculturas nacidas a finales del siglo XX, tanto a nivel musical, corporal o artístico. Celebremos pues lo extremo y sus cualidades de cohesión social y de definición de nuevas manifestaciones culturales postmodernas.

Agradecer a Salva esta magnífica obra, que espero que en un futuro no muy lejano sea lectura sugerida en las clases de Historia de la música…y larga vida al Black Metal!

Modificación corporal y subcultura. Parte I

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A lo largo de mi investigación he podido ir comprobando y confirmando que el fenómeno de la MCE (desde ahora siglas para identificar la Modificación Corporal Extrema) está profundamente vinculado a diversas subculturas propias de las sociedades occidentales. Para no extenderme mucho con la definición del concepto de “subcultura” recomiendo a los interesados la lectura de la obra de Dirk Hebdige, “Subcultura: el significado del estilo”.

Cualquier cultura predominante se ve flanqueada o segmentada por diversas subculturas, que pueden ser desde económicas, de población, industriales, religiosas, políticas o culturales. En el caso que nos ocupa, el de las MCE, el cuerpo se convierte en herramienta de expresión, reivindicación o protesta para diversos colectivos de personas, que serán las que conformarán estas comunidades o subculturas. El tatuaje o el piercing, como mecanismos de representación individual y tribal en sus orígenes ancestrales, ha cambiado su habitus originario por el de una sociedad, la occidental, donde ya no existen esos valores tribales ni sus significaciones.

Tatuajes, piercings, escarificaciones o suspensiones corporales son estrategias corporales reapropiadas de tradiciones tribales y ancestrarales. Estas expresiones corporales son comodificadas (mercantilizadas) por una serie de colectivos urbanos surgidos a partir de los años 70 en diversos paises occidentales (cuando la ciudadanía toma conciencia de su poder y su representatividad en lo social), que tendrán en el cuerpo una herramienta eficaz para representarse como individuos, definirse como colectivos y reivindicar el poder corporal perdido a causa de las agresivas políticas de control social (pudiéndo adaptar aquí el concepto de biopoder de Foucault).